En realidad nunca estuviste aquí: La mujer que amaba a los hombres

Mirada libre de spoiler de En realidad nunca estuviste aquí.

En realidad nunca estuviste aquí es una de las películas del año dentro de los grandes festivales. El cuarto film de Lynne Ramsay es un potente y violento thriller. Los premios que recibió en el Festival de Cannes no podían ser mejor carta de presentación. Para un servidor es una de las películas más esperadas del año.

En realidad nunca estuviste aquí trata sobre Joe, un exsoldado que rescata a menores de edad atrapadas en redes de prostitución. Su mundo se desmorona cuando acepta rescatar a la hija adolescente de un senador.

La nueva película de Lynne Ramsay ha sido comparada con Taxi DriverDrive. Y en mi humilde opinión es todo eso y mucho más. Es una película con sello propio que destaca por ser violenta y mostrar a un tipo con traumas y sentimientos.

En realidad nunca estuviste aquí Joe

En realidad nunca estuviste aquí es una película con mucha violencia que al igual que Funny Games es mostrada más fuera de cámara que ante nuestros ojos.

Gracias a este recurso Lynne Ramsay se centra en mostrar lo que de verdad duele, la trata de menores. La película está llena de detalles mucho más duros que los martillazos que da el protagonista. En una secuencia en la que Joe mata a un pederasta lo que de verdad impacta es ver a una niña salir del cuarto en el que estaba recluida.

Esta forma de retratar la violencia es uno de los grandes aciertos de la película.

Lynne Ramsay eleva al máximo la idea planteada en Drive: contar la historia de un psicópata que salva a mujeres. La directora escocesa resuelve los problemas de la obra de NWR al despojar la historia de tramas innecesarias.

En realidad nunca estuviste aquí Joe llora

Drive es un film heterosexual con un machirulo parco en palabras del que apenas sabemos nada tras acabar la película. En cambio, Lynne Ramsay nos da detalles sobre el pasado de Joe, lo cual ayuda a empatizar con él.

Y he aquí uno de los puntos más interesantes de En realidad nunca estuviste aquí: tener a una mujer escribiendo diálogos muy masculinos y heterosexuales que perfectamente podría haber escrito un hombre. Esto me recuerda a un comentario dicho por Onna Chaplin en una entrevista concedida a eldiaro.es en el que afirma haber rechazado papeles por tratarse de mujeres estúpidas escritas por hombres.

Lynne Ramsay da un paso adelante a la hora de representar la masculinidad al retratar a un hombre con traumas que sufre y llora.

Resalto lo de llorar porque los hombres no lloran, o eso dicen las leyes no escritas de la masculinidad. Joe es mucho más macho que el protagonista de Drive o de otras películas del estilo.

En realidad nunca estuviste aquí Nina

Otro aspecto interesante de la película es mostrar a una anciana que ha superado los traumas causados por un marido violento. La madre es una mujer que recibió muchos golpes y que a pesar de ello nos es mostrada como vivaz y bromista. Este tema me ha llamado mucho la atención debido a que en España se está juzgando que una joven rehaga su vida tras ser violada por un grupo de hombres.

Lynne Ramsay con esta película golpea con dureza los resortes de la masculinidad y el Test de Bechdel. La directora realiza una película muy masculina que a pesar de no pasar el Test de Bechdel reivindica el poder y la violencia de la mujer como podemos ver en cierto momento de la película.

Por último, reivindicar mayor presencia de mujeres directoras que realicen películas de géneros tradicionalmente asociados a los hombres. El thriller, la acción o la ciencia ficción siguen siendo géneros dominados por hombres. Con En realidad nunca estuviste aquí Lynne Ramsay demuestra que las mujeres pueden con cualquier género cinematográfico.

Poster de En realidad nunca estuviste aquí

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