Dark, mujeres marcadas por viajes en el tiempo y altas dosis de telenovela

La serie alemana Dark, creada para Netflix por Baran Bo Odar y Jantje Friese, estrena su tercera y última temporada este sábado, tras haber desarrollado por sus (hasta ahora) 18 episodios (de casi una hora cada uno) tramas que juegan con constantes filosóficas y físicas, especialmente en lo relacionadas al paso del tiempo. Nosotros, no obstante, nos hemos quedado con sus personajes.

El plantel de Dark es numeroso e interesante, generando situaciones que, llevadas de otro modo y si no hubiesen sido planteadas con el máximo cuidado, habrían caído en el terreno de lo absurdo, incluso cómico (juraría que un episodio de Futurama trata sobre esto). Por ello, Dark cuenta con altas dosis de telenovela en su argumento (el famoso «yo soy tu padre» aquí se queda en pañales). Estos vínculos no hubiesen funcionado, nuevamente, sin el elenco tan inquietante que sustenta a la serie, la mayor parte de las veces interpretado con mucha solvencia. Avisamos de que a partir de aquí habrá SPOILERS.

Las mujeres de Dark: una de cal y otra de arena

Dentro de este elenco destaca, por su participación en la trama, Jonas (Louis Hofmann, Andreas Pietschmann, Dietrich Hollinderbaümer), un joven que su vida se ve trastocada repentinamente con el suicidio de su padre Michael (Daan Lennard Liebrenz, Sebastian Rudolph). Sin embargo, no nos llamemos al engaño: Dark cuenta con un guión coral, compuesto por una serie de personajes que serán clave, puntualmente incluso más que Jonas. Dentro de éstos, las mujeres juegan un importante papel.

Claudia Tiedemann. Dark (Netflix).

Es el caso de Claudia Tiedemann (Gwendolyn Göbel, Julika Jenkins, Lisa Kreuzer), la primera mujer en dirigir una central nuclear en la Alemania de la década de 1980. Ella es la maestra, alumna, némesis y aliada de Jonas. Su historia es clave para que se vayan desenmarañando los acontecimientos de la serie y es además mostrada como una mujer fuerte e independiente, sobre todo para la época en la que le tocó vivir. Uno se pregunta si realmente es Claudia la que mueve los hilos o, como se señala varias veces, es el tiempo el que la controla a ella (y a todos los demás).

Charlotte Doppler (Stephanie Amarell, Karoline Eichhorn) es otro de los personajes femeninos más «pro» de la serie. Inspectora de policía (de hecho, es la jefa, por encima de Ulrich o Wöller), desde el principio intuye que hay bastante más tras las desapariciones de Winden, algo que acabará muy vinculado con su pasado/futuro. Charlotte es uno de esos personajes que va de menos a más, muchísimo más. El clímax de la segunda temporada está en buena parte dedicado a ella y a una trama que nos dejará boquiabiertos. Pero es que además Charlotte es un personaje bastante bien dibujado, con una vida personal repleta de ausencias que no la debilitan, sino todo lo contrario. 

Elisabeth Doppler (Carlotta von Falkenhayn, Sandra Borgmann) es la hija (en principio…) de Charlotte, una joven pizpireta y sordomuda que también va de menos a más. En este caso, tenemos la representación de un personaje femenino con discapacidad que, no por ello, refleja lástima (su hermana Franziska es de lo primero que le espeta, teniendo además razón) ni se ve incapacitado a la acción (especialmente en el futuro) ni a ser activo en la trama. Puntos para las interpretaciones de Falkenhayn y Borgmann, por expresar muchísimo a través del lenguaje de signos, facial y corporal. Porque sí, es uno de los personajes más expresivos de toda la serie, aunque no tenga literalmente voz.

Charlotte y Elisabeth Doppler. Dark (Netflix).

Hannah Kahnwald (Ella Lee, Maja Schöne) es la madre de Jonas y uno de los personajes más polémicos entre los seguidores de la serie por su capacidad para despertar odios y pasiones, lo cual ya es en sí meritorio. Ella es una mente compleja y más enrevesada de lo que podría parecer en un principio (cuando es presentada como mera amante de Ulrich y madre de Jonas). Hannah está ahí para darle la vuelta a estos tópicos y jugar con ellos: no sabemos si es o no villana, si realmente ama o ansía ser amada (o ambas), si su obsesión va más con Ulrich o con Katharina. Es en definitiva uno de los personajes más interesantes e impredecibles de Dark.

Katharina Nielsen (Nele Trebs, Jördis Triebel), la madre de Magnus, Martha y Mikkel y esposa de Ulrich, es otro personaje que desde el principio esperamos que de la sorpresa (todavía no acaba de llegar, ¿quizás en la tercera temporada?). La fuerza, incluso agresividad, que desprende Triebel es con lo que nos quedamos de Katharina, así como el hecho de que sea la directora del instituto de Winden y un personaje que se sobrepone a desgracias familiares, incluida la violencia doméstica cuando era menor. También es ella quien toma la iniciativa en la primera relación sexual con Ulrich.

Uno de los personajes que pasa más de puntillas, dentro de un elenco tan numeroso e interesante, es Agnes (Helena Pieske, Antje Traue). Proveniente de la década de 1920, como su hermano Noah (esencial en toda la trama) y (supuesta) madre de Tronte Nielsen, al principio parece que está como de paso, pero su enigmática figura va creciendo en importancia y, casi sin que te des cuenta, ahí está protagonizando una de las escenas clave del final de la segunda temporada, por lo que se prevé su relevancia en la tercera. Es además la nota de representación del colectivo LGTBI en la serie (junto a Peter, pero este aspecto del personaje está muy dejado de lado y es tratado de forma bastante «freak» por otros personajes y él mismo, por lo que mejor centrarnos aquí en Agnes y Doris, al menos de momento). Candidata a cubrir el tropo de «femme fatale» junto a Hannah y Franziska.

Agnes y Doris. Dark (Netflix).

Hasta aquí los personajes femeninos que nos han marcado más y nos han resultado más interesantes por uno u otros motivos. Lamentablemente, hay otras representaciones no tan positivas (e incluso en los personajes citados, hay cuestiones que tiran bastante de prejuicios sexistas o misóginos, como Hannah y su vínculo con Ulrich). Es el caso de las adolescentes.

Se intuye que Martha Nielsen (Lisa Vicari) será bastante importante en la trama al poco de empezar el primer episodio. Craso error. Hasta casi el final de la segunda temporada Martha se ha limitado a ser el interés romántico de Jonas (y el motor para sus motivaciones, siendo prácticamente inexistentes las de ella) y a mostrar la peor cara de una adolescente con hormonas disparadas, entrando en un tópico tras otro. Protagoniza una escena que es estética y cinematográficamente llamativa y poco más. No obstante, el final del último episodio hasta la fecha nos arroja luz y esperanza. Parece (y así lo confirman las primeras críticas oficiales) que Martha tendrá bastante que decir y hacer en la tercera temporada. Más vale tarde que nunca.

Y luego está Franziska Doppler (Gina Alice Stiebitz, Carina Wiese), donde encontramos una perturbadora (tengamos en cuenta que es menor de edad durante la mayor parte de la trama) sexualización del personaje. Y en varias escenas. Vamos, que es el personaje más sexualizado de Dark, y con diferencia, incluyendo la sexualización de las deportistas. Quizás sea para romper con el tropo de «la vecina de al lado», pero se hace de una manera muy enfocada en la mirada del hombre heterosexual, en este caso Magnus. Y carajo, que es una adolescente.

Franziska en Dark (Netflix)

La falta de variedad étnica en Winden y algunos aspectos a tener en cuenta

Tras el repaso hecho a uno de los puntos fuertes de Dark, que es lo numeroso y variado (hablando psicológicamente y en cuanto a desempeño de roles) de su plantel femenino, así como masculino (que Noah se ha quedado como uno de los favoritos, y empezaba apuntando maneras de personaje despreciable y simple), nos adentramos en aspectos no tan positivos.

Es muy predominante en la trama el papel de mujeres como madres (e hijas). Este es de hecho un aspecto fundamental en el argumento de Dark; podría decirse que casi todos los acontecimientos se mueven por los vínculos entre progenitores e hijos. Por un lado, en el caso de los personajes femeninos, es positivo que las muestren como algo más que madres y que en ocasiones dan la vuelta y rompen con el estereotipo (caso Hannah, Charlotte/Elisabeth o Claudia); en otros se ven demasiado definidos y limitados por esta faceta (caso Katharina y Regina -especialmente como hija y esposa ésta última, ya que su trama se ve arrastrada por las de Claudia y Aleksander, respectivamente-). 

Es a veces algo incómodo de ver asimismo cómo algunos de los personajes femeninos son juzgados duramente (tanto dentro como fuera de la pantalla) por algunos de sus actos, todavía mal vistos por el imaginario colectivo si son asociados a una mujer, pero no tanto a un hombre. Es el caso de Hannah y su «affaire» con Ulrich. Ella es la puta y él el macho alfa según algunos  juicios. Ella no puede superar a Ulrich, pero él a ella sí, desde siempre. Esperamos que en la tercera temporada se muestre alguna faceta de Hannah que no esté tan vinculada al Nielsen (y que no se limite a ser la amante de Egon). De hecho, nos encantaría que la relación con Katharina (también rayante en lo enfermizo) fuera más explorada. Y ojo, que entendemos perfectamente algunos de los motivos por los que puede ser difícil comprender (no digo ya simpatizar) a Hannah.

Hannah. Dark (Netflix).

 Y por supuesto, debemos hacer mención a la prácticamente nula representación de variedad étnica. Hablamos de un pueblo en Alemania, país que no es ajeno a movimientos de diversas poblaciones, especialmente de origen árabe. Pues bien: en Winden todos son caucásicos. Siempre. Salvo Yasin, pero el pobre aparece unos minutos en total y llegamos a intuir su procedencia por el nombre y porque lo mencionan «de pasada».

Podemos intuir que el hecho de que la historia en realidad se remonte a principios del siglo XX (si no antes), en una localidad pequeña y que todos los personajes estén a la postre relacionados limite esta variedad étnica. No obstante, obras como It (con la que Dark guarda algún que otro parecido) también juegan con saltos en el tiempo, una villa y una demografía en Estados Unidos en la década de 1950 y uno de sus protagonistas es de procedencia afroamericana, descendiente de personas que sufrieron (literalmente) en sus carnes los abusos de un sistema discriminatorio y opresor. Vamos, que Dark ha ido aquí «a lo fácil». Salvo el pobre Yasin.

En definitiva, Dark es una serie francamente entretenida (a pesar de sus aspectos confusos) y que plantea cuestiones de ciencia-ficción interesantes, acercándola más a títulos como Donnie Darko, la mencionada It o Matrix (a la cual dedican más de una referencia). Visual y cinematográficamente se compone asimismo de elementos llamativos, con la creación de una atmósfera opresora y deprimente (gracias también en parte al uso de la banda sonora). Pero nosotros nos quedamos con su elenco de personajes, especialmente los femeninos. Ansiando  que llegue el 27 de junio, marcado como Día del Apocalipsis.

Martha. Dark (Netflix).

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